SEMANA 1 (MARZO 1 AL 5)
RETO LUNES
En compañía de tu familia, intenta construir creativamente y con el
material (papel, cartulina, cartón, palos de madera, plastilina, entre
otros) que desees “La casita del rojo” pégala en el lugar donde haces
tus tareas, para decorar. Luego vas a jugar a buscar algo que sea igual
y de color rojo como el ejemplo de los tomates en la imagen, lo harás
cantando “Me llamo don Rojo como los tomates, busca tú las cosas,
que sean rojas e iguales, tu familia también puede jugar a buscar lo
mismo. Después, dibuja al lado de la manzana, en el lugar indicado lo
que encontraste rojo e igual. Toma foto de tu casita y tu dibujo para
compartirlo con la profe.
Posteriormente, con ayuda de tu familia lee el
cuento “El globito rojo”, también puedes ver el vídeo, mientras te lo leen
intenta pensar en todo lo que va sucediendo en la historia.
El globito rojo
Un globito rojo un día un niño infló
(fuuuuuu, fuuuuu) sopló tan fuerte, que el globito rojo de su boca se escapó.
Quiso subir tan alto, que muy de prisa se alejó y atravesando las nubes llegó
al cielo y lo tocó, mientras sin rumbo volaba y volaba pensó “me convertiré en
manzana para colgar de una rama y lucir con esplendor”, se encontró con un
manzano solitario y sin color y dándole luz a sus ramas allí mismo se apoyó,
pero pesaba tanto, que (plasss) su rabito se rompió y sin poder evitarlo contra
el suelo se cayó, de su caída como si nada se levantó y de su espalada
salieron dos alas que en mariposa la
transformó. De tanto volar y volar pronto se cansó, quiso sentarse en el suelo
para que le diera el sol, de la tierra salió un tallo que de ella se agarró y
la abrazó tan fuerte que en flor la convirtió, un ciempiés la miró asombrado y
pensó pero que bella y delicada flor, de pétalos tan radiante que hasta a un
niño deslumbró y éste sin pensarlo de la tierra la arrancó, el niño muy
orgulloso a la flor paseó y todo el mundo con envidia desde el suelo la miró,
se desató una tormenta que al niño y a la flor mojó, la magia de la lluvia a la
flor en paraguas convirtió y cuando caía la lluvia el niño se sorprendió, al
ver que de flor a paraguas su tamaño engrandeció. Cuando se fue la tormenta y
la lluvia paró, el niño muy despacito el paraguas cerró, lo posó sobre la
tierra para que lo secara el sol y casi sin darse cuenta de nuevo en flor se
transformó, volvió a tener su tallo, sus pétalos y sus olor y unas dulces
campanillas que salían de su interior, el niño muy despacito de nuevo lo plantó
y devolvió al paisaje una flor que le robó y una oruga muy curiosa le dijo
cuando la vio “cuando sea mariposa quiero tener tu color”, la flor cerró los
ojos y al segundo los abrió, deseó con mucha fuerza poder darle su color, pero
para sorpresa de todos la flor ya no era flor, era una mariposa de un bello
rojo color, iba tan distraída que de repente (plop) la pobre mariposa contra el
suelo se chocó, ya no tenía alas, ni pétalos de
flor, ahora era una manzana que ningún rasguño le quedó, miro hacia
arriba y cuando al árbol vio dijo: “ayúdame a levantarme que sola no puedo yo”,
el árbol estiró su rama y en su copa la dejó, pero un ráfaga de viento otra vez
se la llevó, la manzana por el aire suavemente deslizó, se dejó llevar por la
brisa que su piel acarició, quiso volar más ligera y por ello decidió “dejaré
de ser manzana para se globo” pensó, volando de un lado al otro algo lo
sorprendió, desde aquí arriba la niño veo que me sopló, el globito rojo
lentamente se acercó y en la boca de aquel niño con cuidado se posó. Así que,
muy poco a poco el niño al globo lo desinfló y para inflarlo otro día, en su
bolsillo se lo guardó. FIN https://www.youtube.com/watch?v=YWb-OZO_t0A
(link vídeo “El globito rojo”).
https://www.youtube.com/watch?v=gj6s8Gt-FSc (canción del color rojo)
Para terminar y después de haber escuchado la
historia, vas a conseguir un globo o bomba roja y la vas a convertir en algo
creativo según tu imaginación, si no tienes globo o bomba puedes usar un
material rojo que tengas a la mano para transformarlo en algo diferente como lo
hizo el niño de la historia, que convirtió un globo rojo en una manzana, una
flor o una mariposa.
RETO MARTES
Con ayuda de tu familia lee atentamente el
cuento “Ricitos de oro” e intenta comprender la historia.
“Ricitos de oro”
Ricitos de Oro era una niña buena y simpática
pero demasiado curiosa ¡Siempre estaba mirando y revolviendo las cosas de los
demás! Su madre a veces se enfadaba con ella.
–
Hija
mía, lo que haces no está nada bien ¿Acaso a ti te gustaría que yo te cogiera
los juguetes del armario o me pusiera tus vestidos? Pero la niña no podía
evitarlo ¡Le gustaba tanto mirarlo todo, aunque no fuera suyo!… Un día de
primavera, paseando por el bosque, se alejó de donde vivía por un camino que no
era el habitual. Cuando menos se lo esperaba, se encontró de frente con una
preciosa casita de paredes azules y ventanas adornadas con rojos geranios. Era
tan linda que parecía una casa de muñecas. Le pudo la curiosidad ¡Tenía que
entrar a ver cómo era! Por allí no había a nadie y la puerta estaba abierta,
así que, sin pensárselo dos veces, la empujó cuidadosamente y empezó a recorrer
el salón.
–
¡Oh,
qué casa tan coqueta! Está tan limpia y cuidada… Echaré un vistazo y me
iré. A Ricitos de Oro le llamó
la atención que la mesa estaba puesta. Sobre el delicado mantel de encaje había
tres tazones de leche. Como estaba hambrienta, decidió beberse la leche de la
taza más grande, pero estaba muy caliente. Probó con la mediana, pero
¡caramba!… estaba demasiado fría. La leche de la taza más pequeña, en cambio, estaba templadita como a
ella le gustaba y se la bebió de unos cuantos tragos.
–
¡Uhmmm,
¡qué rica! – pensó relamiéndose Ricitos de Oro, mientras sus grandes ojos se
clavaban en tres sillas azules, pero de distintos tamaños.
–
¿Y
esas sillas de quién serán?… Voy a sentarme a ver si son cómodas.
Decidida, trató de subirse a la silla más alta
pero no fue capaz. Probó con la mediana, pero era demasiado dura. De un pequeño
impulso se sentó en la pequeña.
–
¡Genial!
Esta sí que es cómoda. Pero la silla, que era de mimbre, no soportó el peso de
la niña y se rompió.
–
¡Oh,
vaya, qué mala suerte, con lo cansada que estoy!… Iré a la habitación a ver si
puedo dormir un ratito.
El cuarto parecía muy acogedor. Tres camitas
con sus tres mesillas ocupaban casi todo el espacio. Ricitos de Oro se decantó
por la cama más grande, pero era demasiado ancha. Se bajó y se tumbó en la
mediana, pero no… ¡El colchón era demasiado blando! Dio un saltito y se metió en la cama más
pequeña que estaba junto a la ventana. Pensó que era la más confortable y
mullida que había visto en su vida. Tanto, que se quedó profundamente dormida.
A los pocos minutos aparecieron los dueños de la casa, que eran una pareja de
osos con su hijo, un peludo y suave osezno color chocolate. En cuanto cruzaron
el umbral de la puerta, notaron que alguien había entrado en su hogar durante
su ausencia. El pequeño osito se acercó a la mesa y comenzó a lloriquear.
–
¡Oh,
no! ¡Alguien se ha bebido mi leche!
Sus padres, tan sorprendidos como él, le
tranquilizaron. Seguro que había una explicación razonable, así que siguieron
comprobando que todo estaba en orden. Mientras, el osito fue a sentarse y vio
que su silla estaba rota.
–
¡Papi, mami!… ¡Alguien ha destrozado mi sillita
de madera! Todo era muy
extraño. Papá y mamá osos con su pequeño, subieron cautelosamente las escaleras
que llevaban a la habitación y encontraron que la puerta estaba entreabierta.
La empujaron muy despacio y vieron a una niña dormida en una de las camas.
–
¿Pero
¿qué hace esa niña durmiendo en mi camita? – gritó el osito, asustado. Su voz
despertó a Ricitos de Oro, que cuando abrió los ojos, se encontró a tres osos
con cara de malas pulgas que la miraban fijamente.
– ¿Qué demonios estás haciendo en
nuestra casa? – vociferó el padre- ¿No te han enseñado a respetar la intimidad
de los demás? Ricitos de Oro se asustó muchísimo.
–
Perdónenme,
señores… Yo no quería molestar. Vi la puerta abierta y no pude evitar entrar…
–
¡Largo
de aquí ahora mismo, niña! Esta es nuestra casa y, que yo sepa, nadie te ha
invitado a pasar. Pidiendo disculpas una y otra vez, la niña salió de allí
avergonzada. Cuando llegó al jardín, echó a correr hacia su casa y no paró
hasta que llegó a la cocina, donde su madre estaba colocando unos claveles
recién cortados en un jarrón. Llegó tan colorada que la mujer se dio cuenta de
que a su hija le había pasado algo. Ricitos de Oro no tuvo más remedio que
contar todo lo sucedido. Su mamá escuchó atentamente la historia y dijo unas
palabras que Ricitos jamás olvidaría.
–
Hija,
ahí tienes lo que sucede cuando no respetamos las cosas de los demás. Espero
que este susto te haya servido para que, de ahora en adelante, pidas permiso
para utilizar lo que no es tuyo y dejes de revisar lo ajeno. FIN (https://www.mundoprimaria.com/cuentos-infantiles-cortos/ricitos-de-oro).
Después de realizar la lectura del cuento vas a
identificar en la imagen de la actividad de tamaños los siguientes elementos
(cama, silla, taza) de la historia: los que son grandes los vas a pintar de
color amarillo, los que son medianos de azul y los pequeños de rojo.
De la misma manera, busca el anexo “Ricitos de oro” correspondiente al cuento para colorear, enumerar, recortar y pegar en tu cuaderno las imágenes propuestas según la secuencia en el orden en que sucede cada cosa en la historia, compartiendo tu evidencia.
Para finalizar el reto, con ayuda de
tu familia vas a buscar material que tengas en casa para construir tus “tres
cajas de los tamaños”, las decoras creativamente, escribes el nombre de los
tres tamaños y luego busca elementos o imágenes recortadas que tengan dichos
tamaños: grande, mediano y pequeño, para ubicarlas según la caja que
corresponda. Comparte las cajas y sus elementos o imágenes con tu profe.
Mientras realizas tus cajas creativas de los tamaños puedes escuchar en familia
la canción “Yo tengo una casita”, realizando los movimientos que proponen sobre
los distintos tamaños.
https://www.youtube.com/watch?v=f2KC_3MIdlM (distintos tamaños) https://www.youtube.com/watch?v=5LMyJNnDojY
(canción sobre los tamaños)
RETO MIÉRCOLES
Ahora invita a tu hij@ a realizar un dibujo en cada uno de los espacios del cuadro, en los cuáles se aprecie que le agradó más en la experiencia anterior de exploración a través de sus sentidos.
|
Te gusta ver |
Te gusta oler |
Te gusta escuchar |
Te gusta comer |
Te gusta sentir |
Finalmente, los niños contestan cada una de las
siguientes preguntas, dibujando una carita feliz o triste al frente de cada
pregunta de acuerdo a la respuesta, teniendo en cuenta si es lo más adecuado o
no según los cuidados que se deben tener con cada uno de los sentidos.
|
¿Para ver televisión debes hacerlo retirado
de este? |
|
|
¿Cuándo estudias debes hacerlo en un lugar
poco iluminado? |
|
|
¿Los ojos se deben tocar con las manos
sucias? |
|
|
¿Para limpiar tus oídos debes hacerlo con
algún objeto? |
|
|
¿La limpieza de tu nariz siempre debe ser con
pañuelito limpio? |
|
|
¿Debes cepillar tres veces al día tu boca? |
|
|
¿Debes lavar varias veces tus manos al día? |
|
RETO JUEVES
Retomando las normas o acuerdos de trabajo en
casa y el respeto hacia los demás, vas a leer el cuento “La campana que rompió
el silencio” en compañía de tu familia, trata de ir imaginando la historia
mientras la escuchas atentamente.
La campana que rompió el silencio
Había una vez un lejano valle, donde todos sus
habitantes eran muy ruidosos, gritaban constantemente y pasaban el tiempo
criticando y hablando los unos de los otros. Tanto era el escándalo que creaban
los habitantes de este valle, que no dejaban descansar al mago que allí cerca
vivía. El mago muy enfadado hechizó aquel valle y a todos sus habitantes, la
maldición condenó al valle a permanecer eternamente en silencio. Solo se
romperían con un sonido creado por todos, un sonido que saliera de escucharse
unos a otros. Ninguna melodía se escuchaba, ninguna risa podía oírse allí, ni
una simple palabra. Solo se escuchaba el silencio que aparece cuando nada
suena, cuando nada se escucha. Los habitantes de aquel valle, que desde
entonces fue conocido como el valle del silencio, intentaron por todos los
medios hacer sonar sonidos en sus calles. La música que antes alegraba el lugar
había desaparecido. Lo intentaron con todos los instrumentos musicales, tocaban
la guitarra, pero nada se escuchaba, interpretaban canciones en la flauta, pero
nada sonaba, cantaban lindas canciones, pero sus voces estaban mudas, un famoso
pianista lo intento con su piano, pero ninguna melodía alegraba el valle.
Parecía imposible deshacer la maldición, si nada sonaba como podían escucharse,
si nada se oía como podían crear un sonido entre todos. Ya no podían gritar, ni
tampoco hablar unos de los otros, y esto mejoro sus relaciones, pero echaban de
menos las risas y la música. Fue entonces desde el silencio, cuando aprendieron
a escucharse unos a otros a través de las miradas y los gestos. Sin gritos era
más fácil entender y escuchar, aunque nada dijeran. Aprendieron a comunicarse
escribiéndose lo que tenían que decirse, y en la escritura no se puede gritar a
los demás. De este modo todos se escuchaban y así fue como escuchándose todos
tuvieron una idea, entre todos construirían una gran campaña que colocarían en
lo alto de la torre, de este modo el sonido de la campana estaría por encima
del valle y podría escucharse ajeno a la maldición. Tras varios días de duro
trabajo, construyeron la campana y la colocaron en lo alto de la torre, cuando
la hicieron sonar, muchas campanadas pudieron escucharse. El sonido de la
campana era oído por todos. Comenzaron a reír llenos de alegría, unos a otros
se abrazaron y fue entonces cuando se dieron cuenta de que se estaban
escuchando reír. El sonido de la campana, aquella que habían fabricado entre
todos había roto el silencio del valle del silencio. Desde entonces aquel
valle, dejo de ser un ruidoso valle, y se convirtió en un valle del que salían
las más bellas melodías. FIN (https://www.youtube.com/watch?v=v-GOObX6rwo).
Cuando termines de escuchar la historia dialoga
en familia y responde las siguientes preguntas: ¿Por qué el mago hechizó el
valle?, ¿Cómo se comunicaban los habitantes del valle?, ¿Qué tenían que hacer
para romper la maldición?, ¿Qué echaban de menos?, ¿Qué aprendieron?, ¿Cómo
construyeron la campana?, ¿Qué ocurrió con la campana?, ¿Qué sientes y que
piensas de la historia?, ¿Crees que logras comunicarte con los demás? ¿Escuchas
a los demás y te gusta que te escuchen? Luego piensa en alguna ocasión en la que
te hayas comunicado con gritos, hablándole fuerte a los demás o hayas visto a
alguien hacerlo y escribe una frase corta reflexionando sobre el buen trato a
las personas y la importancia de la escucha respetosa. Comparte tus respuestas
y la frase con tu profe.
Ahora para cambiar el ruido por bellas melodías
como en la historia de la campana que rompió el silencio, usando tu creatividad
y con ayuda de tu familia vas a construir un palo de agua que su sonido sea
suave a los oídos. El palo de agua es un instrumento musical de percusión que
imita el sonido del agua. Puedes hacer música girándolo, moviéndolo o
agitándolo. Anímate a construir uno con materiales que tengas en casa y pueden
ser de distintos colores y tamaños. Para preparar un palo de lluvia, necesitas
los siguientes materiales: Tubos de cartón (pueden ser de papel higiénico o de
cocina), cinta pegante, palitos de dientes, una aguja gruesa, tijeras, cartón,
colbón, colores, crayolas, témperas, etc. (todo lo que quieras para decorar),
para rellenarlo: granos de arroz, maíz, piedritas, etc. Pasos para la
construcción del palo de agua con la ayuda de tu familia:
-Une de 3 a 4 tubos de cartón y pégalos con
cinta pegante. Es necesario hacer un tubo largo porque así se va a poder
apreciar mejor el sonido del instrumento.
-Un adulto con la aguja abre huequitos en tubo
de cartón. Coloca cuidado ya para no traspasar el otro lado del cartón.
-Después de hacer los huequitos, se insertan
los palitos desde afuera. Cuando los hayas colocado, hay que cortar la parte
que sobra de cada palito por fuera del tubo y sellar con un poco de colbón.
-Luego debes hacer las tapas. Coge el cartón y
haz un círculo del mismo tamaño del tubo. Pega el cartón sobre un cuadrado de
papel y corta haciendo pestañas. Pega la tapa con colbón y baja las pestañas
para sellar bien.
-Inserta las semillas, estas deben ser pequeñas
para que no se partan los palitos. Tapa con la mano el extremo abierto del palo
para ver si sobran o faltan semillas, hasta lograr el sonido que quieres.
-Finalmente, tapa el otro extremo con el otro pedazo de cartón y decora como
prefieras tu palo de agua.
Después de tener tu palo de agua listo y de reflexionar sobre la importancia del silencio en el momento oportuno y la escucha respetuosa y atenta, con ayuda de tu familia vas a intentar inventar una canción para invitar al silencio y la tranquilidad, además puedes usar la canción para compartirla en los encuentros virtuales cuando te parezca que haga falta hacer llamada al silencio y la escucha atenta.
Envía a la profe la evidencia de tu canción y
de tu creativo palo de agua.
https://www.youtube.com/watch?v=h020mdjWN7M&list=RDh020mdjWN7M&start_radio=1
(Se recomienda el vídeo “El semáforo del
corazón para trabajar las habilidades sociales”).
RETO VIERNES
Para continuar aprendiendo sobre los valores,
vas a leer en familia un cuento sobre el valor de la amistad”, el compañerismo
y la unión.
“El valor de la amistad”
Había un búho muy divertido que tenía dos amigos con los que jugaba todos los días en el bosque. Se escondían entre las ramas de los árboles, saltaban, correteaban unos detrás de los otros y así pasaban el tiempo muy feliz.
Sucedió que el búho, debido a una enfermedad, se estaba quedando ciego; por eso, el conejo y el ratón sin faltar un solo día, iban a llevarle comida y a jugar con él. El búho acostumbraba a ponerse en la misma rama del árbol y por la noche sin perder su buen humor al escucharlos llegar ululaba: — ¡Uhuhuhaaa, Uhuhuhaaa, uh uh! ¿Estás ahí amigo conejo? — ¡Uhuhuhaaa, Uhuhuhaaa, uh, uh! ¿Dónde estás amigo ratón? y sus amigos a voces contestaban divertidos:
— ¡Aquí, a los pies del tronco del árbol! Un
día en que la noche era muy oscura, el búho, aunque no los escuchó llegar, ululó
con gracia desde la rama del árbol como hacía siempre:
— ¡Uhuhuhaaa, Uhuhuhaaa, uh! ¿Dónde estás amigo
conejo?
— ¡Uhuhuhaaa, Uhuhuhaaa, uh! ¿Estás ahí amigo
ratón?
Pero ninguno de sus amigos contestó y el búho,
preocupado, ululó de nuevo:
— ¡Uh, Uh, ¡uh! ¿Dónde estás amigo conejo?
— ¡Uh, Uh, ¡uh! ¿Dónde estás amigo ratón? Una
lechuza de un árbol vecino dijo:
— No te molestes en buscar a tus amigos; seguro
que se han ido a divertir a otro bosque.
Pero el búho, sin hacer caso de las palabras de
la lechuza continúo llamando a sus amigos presintiendo que algo les habría
ocurrido.
— ¡Uh, Uh, ¡uh! ¿Estás bien amigo conejo?
— ¡Uh, Uh, ¡uh! ¿Estás bien amigo ratón? Una
serpiente que pasaba por allí dijo silbando:
— No te molestes en llamar a tus amigos; habrán
hecho otros planes y ya no se acordarán de ti. De nuevo, sin dudar ni un solo
momento de su amistad con el conejo y el ratón, no hizo caso a la serpiente y
ululó mucho más fuerte llamando a sus amigos:
— ¡Uh, Uh, ¡uh! ¿Ocurre algo amigo conejo?
— ¡Uh, Uh, ¡uh! ¿Estás bien amigo ratón?
Entonces, oyó a lo lejos las voces de sus
amigos.
— ¡Búho, hemos caído en una trampa! ¡Estamos
aquí! El búho que tenía un oído muy
fino, armándose de valor, voló a ciegas hacia el lugar de donde venían las
voces y siguiendo las indicaciones de sus amigos pudo liberarlos.
Los tres volvieron juntos y felices al árbol
del bosque demostrando a todos los demás que la verdadera amistad puede superar
todos los obstáculos. FIN
Después de esta divertida lectura dialoga en
familia sobre estas preguntas y otras que se te ocurran hacer. ¿Qué animales
protagonizan este cuento?, ¿Eran amigos?, ¿Por qué lo sabes?, ¿Qué les pasó al
conejo y al ratón?, ¿Cómo lograron salvarse? Piensa si tú fueras el
protagonista de la historia como le cambiarías el final y comparte tu nuevo
final con tu profe, también envía evidencia de las respuestas a las preguntas y
el dibujo de lo que más te gustó de la historia.
Para recrear la historia anterior y con tu
familia, se maquillarán o usarán algo representativo de los tres personajes del
cuento, ejemplo, se pintan la cara de conejo o hacen unas orejas para ponerse;
se pintan la cara de ratón o se hacen la cola o las orejas de ratón, etc.
Luego, van a representar juntos en familia la parte que a ti más te gusto de la
historia sobre la amistad. Envía evidencia del video de tu pequeña
dramatización y ¡diviértete y aprende en familia!
Para finalizar, te vas a convertir en “El
reportero de la amistad”, escoge a un miembro de tu familia y piensa en algunas
preguntas qué le harás sobre el valor de la amistad. Algunas ideas pueden ser:
¿para ti qué es la amistad?, ¿cuántos amigos tienes, muchos o pocos?, ¿has
hecho algo especial para ayudar a un amigo?, ¿qué sería de tu vida sin amigos o
compañeros?, ¿Qué mensaje puedes dar sobre la amistad? Puedes inventar otras o
más preguntas y también puedes tu ser el entrevistado. Registra tus entrevistas
en un vídeo y compártelas con tu profe.







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