SEMANA 4 (DEL 22 AL 26 DE FEBRERO)
RETO DEL LUNES
Para comenzar vamos en
familia a leer y aprender la siguiente canción de un lindo muñeco llamado pin
pón:
Se lava las manitas con agua y con jabón
Pin Pon es un muñeco muy guapo y de cartón
Se lava las manitas con agua y con jabón
Se desenreda
el pelo con peine de marfil
Y aunque se de estirones, no llora ni hace así
Se desenreda el pelo con peine de marfil
Y aunque se de estirones, no llora ni hace así
Pin Pon, dame
la mano con un fuerte apretón
Que quiero ser tu amigo, Pin Pon, Pin Pon, Pin Pon
Pin Pon, dame la mano con un fuerte apretón
Que quiero ser tu amigo, Pin Pon, Pin Pon, Pin Pon.
Después de haber disfrutado dicha canción realizas un conversatorio acerca de las siguientes preguntas: ¿Cómo aseamos el cuerpo? ¿Por qué se debe asear? ¿Con que implementos se asea el cuerpo? ¿Qué haces cuando te levantas? ¿Qué haces antes de acostarte? ¿Te cepillas los dientes y cuántas veces? ¿Por qué se debe cepillar los dientes? Ahora para que conozcas un poco más sobre el aseo del cuerpo escucharás de tu familia la lectura de un cuento sobre la higiene personal que te enseña cómo mantenerlo limpio y con salud:
Carlita era un bebé realmente tierno, como lo son todos los niños a su edad. Pero tenía un pequeño defecto: Detestaba la hora del baño. Para ella era el peor castigo que le podían dar. Todo lo demás lo recibía sin quejarse, pero bastaba con que se mencionara la bañera, para que cambiara totalmente. La mamá había tratado de muchas maneras de quitarle esa mala costumbre. Le decía que era necesario para que esté limpia, evita enfermedades, que era una práctica de buena higiene y que así las niñas se veían más sanas y lindas.
Al final, con el dolor de su corazón, la introducía a la fuerza a la tina y cuando le tocaba el turno a su cabeza, Carlita gritaba pidiendo que no se la moje, y lo mismo con todas las partes del cuerpo. Un día, la mamá de Carlita compro dos patitos de juguete y los dejó en la sala. Uno era blanco y el otro no se sabía de qué color era, por lo sucio que estaba. Cuando Carlita pasó con su muñeca a la sala y vio los dos patitos, lo primero que hizo fue coger el blanco y llevárselo corriendo a su cuarto de juguetes. En el camino, su mamá le preguntó: "¿Dime Carlita, por qué elegiste ese patito?" A lo que Carlita le respondió que el otro estaba muy sucio. "Lo vez hijita; lo que sucede es que ese se baña y el otro no. Lo mismo pasa con las personas; si no se bañan ni demuestran limpieza, los demás las rechazan. Carlita se llevó la mano a la boca y jugando con los labios dijo: "Ah! ¡Entonces siempre me bañaré!". Y desde entonces fue una niña aseada, pues entendió que su mamá quería lo mejor para ella. Fin
Después de haber disfrutado y aprendido del cuento, realizarás la siguiente actividad donde coloreas y unes con una línea los implementos de aseo e higiene que utiliza el niño de la imagen. Envía evidencia.
RETO DEL MARTES:
Continuamos con el
aprendizaje de los hábitos de higiene para
comenzar vas a mirar la siguiente imagen de la canción “Mi cepillo pillo” y con
la ayuda de tus padres leerás, escucharás y aprenderás.
¡Te ha gustado la
canción!, En familia realiza un conversatorio sobre ¿Qué otros elementos se
utilizan para tener unos dientes limpios y sanos? ¿Cómo hay que
cepillarse los dientes? ¿Por qué y para qué hay que hacerlo? ¿Cuántas veces por
día? ¿Cada cuánto se cambia el cepillo? ¿Por qué? ¿Qué alimentos son
perjudiciales para los dientes? Luego, vas a jugar a ser un “adivino” escucha la lectura de
las siguientes adivinanzas y las respondes:
“¿Muchos soldaditos
todos muy blanquitos, trabajan juntitos que son?”, “¿tengo pasta y no soy rica,
uso cepillo y no peino, limpio y no soy fregona, viajo siempre al abriguito y
vivo dentro de un tubito ¿Quién soy? Envía las respuestas a tu
profe.
Ahora se preparan en
un lugar cómodo para escuchar la lectura del cuento “Del ratón Pérez” de la vos melodiosa de tus padres, ponte atento y
con los oídos abiertos:
Al día siguiente Pepito volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. En el piso de arriba habían puesto una clínica dental. A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor José M.ª. Miraba y aprendía, volvía a mirar y apuntaba todo lo que podía en una pequeña libreta de cartón. Después practicaba con su familia lo que sabía. A su madre le limpió muy bien los dientes, a su hermanita le curó un dolor de muelas con un poquito de medicina... Y así fue como el ratoncito Pérez se fue haciendo famoso. Venían ratones de todas partes para que los curara. Ratones de campo con una bolsita llena de comida para él, ratones de ciudad con sombrero y bastón, ratones pequeños, grandes, gordos, flacos... Todos querían que el ratoncito Pérez les arreglara la boca. Pero entonces empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande. No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras, y todo lo que no podían comer desde que eran jóvenes. El ratoncito Pérez pensó y pensó cómo podía ayudar a estos ratones que confiaban en él. Y, como casi siempre que tenía una duda, subió a la clínica dental a mirar. Allí vio cómo el doctor José M.ª le ponía unos dientes estupendos a un anciano. Esos dientes no eran de personas, los hacían en una gran fábrica para los dentistas. Pero esos dientes, eran enormes y no le servían a él para nada. Entonces, cuando ya se iba a ir a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá. El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera rápido el diente fuerte y grande. El doctor se lo quitó y se lo dio de recuerdo. El ratoncito Pérez encontró la solución: 'Iré a la casa de ese niño y le compraré el diente', pensó. Lo siguió por toda la ciudad y cuando por fin llegó a la casa, se encontró con un enorme gato y no pudo entrar. El ratoncito Pérez se esperó a que todos se durmieran y entonces entró a la habitación del niño. El niño se había dormido mirando y mirando su diente, y lo había puesto debajo de su almohada. Al pobre ratoncito Pérez le costó mucho encontrar el diente, pero al fin lo encontró y le dejó al niño un bonito regalo. A la mañana siguiente el niño vio el regalo y se puso contentísimo, y se lo contó a todos sus amigos del colegio. Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Pérez los recoge y le deja a cambio un bonito regalo. Y colorín Colorado este cuento se ha acabado.
Seguidamente realiza en famili¿Quién era Pepito Pérez y adonde vivía?, ¿Cómo el ratoncito Pérez se volvió famoso?,¿Qué hacía el ratoncito Pérez mientras los niños se dormían?, ¿Qué hacía el ratoncito Pérez con los dientes que llevaba de los niños?a un conversatorio, alrededor de unas preguntas y representa a través de un dibujo lo que más te gustó de la historia (comparte tu evidencia).
También, en casa y con la ayuda de tu familia juegas al ratón Pérez, vas a realizar unas orejas de ratón con material reciclable y con maquillaje te pintarás unos bigotes de ratón. Después, vas colorear y escribir de muestra (con ayuda de un adulto) el número (1, 2, 3, 4) en el círculo según el orden de lo que hace el niño como lo muestra la imagen.
Para las familias que cuentan con conexión a internet pueden ver y escuchar el cuento en el siguiente enlace https://www.youtube.com/watch?v=roWCdFxkEos
RETO DEL JUEVES:
Y arriba y abajo, por los callejones pasa una
ratica con veinte ratones
Unos sin orejas y otros orejones,
Unos sin barriga y otros barrigones
Unos sin zapatos y otros zapatones
Uno sin ombligo y otros ombligones.
Y arriba y abajo, por los callejones pasa una
ratica con veinte ratones
Uno sin cachetes y otros cachetones
Unos sin bigotes y otros bigotones
Unos sin chaleco y otros chalecones
Unos sin sombrero y otros sombrerones.
Y arriba y abajo, por los callejones pasa una
ratica con veinte ratones
Unos sin rodillas y otros rodillones
Unos sin costillas y otros constillones
Unos sin
narices y otros narizones
Unos sin orejas y otros orejones.
Y
arriba y abajo, por los callejones pasa una ratica con veinte ratones
Y arriba y abajo, por los
callejones pasa una ratica con veinte ratones.
Con las orejas hechas el
día martes del cuento del ratón Pérez, vas a ir realizando una ronda con tu
familia, se maquillan de ratones con bigotes, hacen sombrerones de papel
periódico y dramatizan la historia. Comparte el vídeo de la actividad lúdica
con tu profesora. Los que tengan la facilidad en sus hogares del internet y
computador o en el móvil pueden escuchar la canción los veinte ratones con el
siguiente enlace https://maguare.gov.co/veinte-ratones/
Después de haber escuchado y aprendido esta canción vas a pensar qué partes de tu cuerpo están arriba y que partes están abajo. Luego busca en revistas imágenes del cuerpo, recórtalas con la supervisión de un adulto y pégalas en una hoja ubicándolas respectivamente donde corresponden (arriba o abajo). Comparte la evidencia de tu creación.
Para continuar con el tema de las emociones, en casa puedes realizar círculos de cartulina
grandes, dibujar ojos y boca con las diferentes expresiones de emociones, colocándoles
una paleta de madera para jugar a las emociones diciendo a tus padres a través
de esa cara como estuvo tu día o como te sentido en ese día. Comparte tus caras
con la profe, pueden servir para usarlas en las clases virtuales.
En tu cuaderno o en una hoja puedes recortar de
revistas diferentes caras con variadas emociones y con la ayuda de tu familia
les colocas el nombre. Envía la evidencia de la actividad.
En casa puedes jugar a construir montañas de
juguetes, ubicando los que están arriba y los que están abajo, puedes utilizar
también otros materiales. Tómale la foto a tu montaña.
Si tienes la facilidad de tener conectividad
(internet, computador, móvil) a través del siguiente enlace puedes ver y
escuchar el cuento “El doctor muelitas y el reino de los dientes”
https://www.youtube.com/watch?v=PhxE7wzMbcg
También, practica en casa estas recomendaciones para tener salud bucal.













