Delfi era un delfín joven y muy inquieto. Ya desde pequeño quería nadar y nadar para descubrir hasta el último rincón del océano. Recorrió todos los mares, conoció a todos los peces, atravesó galeones hundidos. Conocía el lugar exacto donde se encontraban los tesoros de barcos piratas, y guardaba el secreto de todos los animales extraños que sólo él pudo conocer. Pero a Delfi el mar se le quedó pequeño. Y comenzó a mirar con tristeza el cielo. – Que inmenso…- pensaba Delfi- ¡Cuántos tesoros habrá allí arriba! Delfi quería navegar por los otros mares. Y tocar estrellas. Quería conocer a todas las aves y buscar galeones entre las nubes. Delfi quería volar. Pero por entonces, los delfines solo nadaban, sin más. Acaso alguna vez asomaban el hocico de forma tímida para sentir el aire y mirar de reojo el azul del cielo. Pero nada más. – Los delfines sólo nadan- le dijeron sus amigos- No puedes volar. ¿Dónde has visto un delfín volador? ¿Acaso encontraste algún cetáceo con alas? Pero Delfi era bastante cabezota, y no se daba por vencido. Comenzó sus ejercicios al día siguiente. Cada mañana, cada tarde, sin parar. Desde que salía el sol hasta que se ocultaba. Delfi comenzó con pequeños saltos: al principio se sentía torpe y muy pesado. Pero pronto comenzó a saltar más y más. Primero levantaba un poco el cuerpo sobre el mar. Después aprendió a saltar las olas. Y al final, sus saltos eran tan altos que hasta parecía rozar el cielo. Delfi pudo al fin contemplar el sol, saludar a las gaviotas y competir con los gigantescos barcos que surcaban el mar. Pronto pudo enseñar a sus amigos. Y desde entonces, el mar está lleno de delfines saltarines, que aprendieron casi casi… a volar.
1.2 En familia dialogar sobre las siguientes preguntas:
💦¿Qué le gustaba hacer al delfín?
💦¿Por qué estaba un poco triste Delfi?
💦¿Qué es lo que quería hacer?
💦¿Qué valores demostró tener?
💦¿Le apoyaron los demás delfines?
💦¿Consiguió Delfi hacer su deseo realidad?
1.3 Le contarán al niño en que situaciones familiares han puesto en práctica estos valores de la perseverancia, del esfuerzo y la curiosidad por aprender.
1.4 Después en la página 21 el niño reteñirá sobre las líneas punteadas y coloreará a su gusto.
Actividad 1
Tema: Silencio y escucha
Después de observar y comentar el vídeo “El niño que no para de hablar
en clase”, podrán analizar las ventajas de saber escuchar con los que se
comparte y para ello, se les recomienda realizar unos sencillos juegos sobre la
importancia de aprender a escuchar y hacer silencio.
Actividades sugeridas
Simón dice: Tócate la cabeza, da tres aplausos, grita,
llora, quédate en silencio y así se invita a diferentes acciones.
Teléfono roto: en familia se alinean uno detrás del otro (o
hombro a hombro) para enviar y repetir un mensaje. Quién esté
adelante dice el mensaje, el cual irán repitiendo a los participantes y el
último jugador dice en voz alta el mensaje. Así podrán disfrutar y
compararlo con el mensaje original.
Juego de la mímica: En familia se pondrán de acuerdo sobre
qué tema van a adivinar: programas de televisión, juguetes, frutas, canciones
entre otros. Al frente pasará uno de los integrantes a realizar la mímica
sin decir ni una palabra y los demás deberán adivinar de que se
trata.
Levantarse sí:
este juego consiste en escuchar y actuar de acuerdo a unas órdenes tales
como, párate si eres niño, párate si tienes hermano, párate si te bañaste,
y así sucesivamente hasta que el niño realice la acción que aplique.
Actividad 2
Tema:Valor de la responsabilidad
Por medio
del siguiente vídeo podrán aprender del valor de la responsabilidad
ABRIL
29 DEL 2020
Tema:DÍA
DEL ÁRBOL
En familia
escucharán y bailarán al
ritmo de la siguiente ronda infantil de los árboles.
Dispondrán de un espacio para hacer
lectura del cuento” DON ARBOLÓN”
Había
una vez un colegio que se llamaba "Los Árboles", ¿Sabéis porqué?,
pues porque tenía su patio lleno de árboles. Los había chiquititos, también
medianitos, grandes, y había uno que era enorme,
un viejo árbol que
estaba justo en mitad del patio. Se llamaba Don
Arbolón y
ocupaba aquel espacio desde mucho antes de que se construyera el colegio.
Don Arbolón quería mucho a todos los niños que habían pasado por
aquel colegio y los niños le querían mucho a él. Bajo su sombra los niños
descansaban, merendaban, jugaban a los
cromos, se contaban hasta sus secretos más grandes. Y Don Arbolón, impasivo,
siempre acariciaba con la sombra de sus ramas a aquellos niños que tanta
compañía le hacían y tanto confiaban en él.
Un día Don Arbolón apareció malito, con un gran
agujero en su tronco y habiendo perdido todas sus hojas.
Las señoritas del colegio, preocupadas, llamaron corriendo a unos señores
jardineros, quienes con muy poco amor a la naturaleza y
sólo con ganas de ganar dinero, ni tan siquiera se preocuparon por Don Arbolón,
y al verlo tan viejecito propusieron arrancarlo
y plantar en su lugar muchos
árboles jóvenes.Los niños cuando oyeron aquello, sin premeditarlo, se levantaron de golpe y
cogiéndose de sus manitas rodearon a Don Arbolón cantando:
- Don Arbolón no se va del colegio...Don arbolón se queda
aquí...porque todos los niños... queremos mucho a Don Arbolón.
Las señoritas inmediatamente echaron a aquellos señores y
llamaron a un viejo jardinero que vino muy deprisa con una gran maleta.
Cuando vio a Don Arbolón, le tomó la temperatura, la presión, le
miró la garganta.... y al
ratito dijo:
- Necesito tierra para prepararle su medicación.
Los niños corriendo fueron a por tierra y en un gran cubo se la
trajeron. El viejo jardinero mezcló con la tierra jarabe, gotitas, unos polvos
y lo extendió todo en el suelo rodeando a Don Arbolón, dándole unas cariñosas
palmaditas en su tronco al marchar.
Todos se fueron a casa preocupados por Don Arbolón y cuando
llegaron al día siguiente ¡sorpresa!, Don Arbolón ya no tenía aquel enorme
agujero en su tronco y todas las hojitas habían vuelto a brotar en
sus ramas. Los niños, muy contentos, rodearon nuevamente con sus manos a Don
Arbolón y con mucha alegría cantaron:
- Don Arbolón ya no está malito, Don Arbolón se ha curado ya,
todos los niños, queremos mucho a Don Arbolón.
Don Arbolón sonrió a su manera, haciendo un simpático movimiento
de todas sus ramas y el sol que iluminaba el patio del colegio brilló con mucha
más intensidad, participando de aquella alegría que inundó aquella mañana el
colegio 'Los Árboles'.
FIN
Preguntas para la comprensión de texto de los niños
1. ¿Por qué el colegio se llamaba Los árboles?
2. ¿Quién era Don Arbolón?
3. ¿Qué hicieron los niños cuando Don Arbolón se puso enfermo?
4. ¿Qué has aprendido de este cuento?
5. ¿Por qué debemos respetar y cuidar de la naturaleza?
Al
finalizar la lectura resolverán algunas preguntas relacionadas con el
cuento.
Realizarán el árbol de tu vida para
decorar tú alcoba.
Traza un tronco y sus ramas decóralas con
siluetas
de corazón, frutaso flores y
en cada una con ayuda
de tus papitos escribe una cualidad o valor que te
identifique.
Quienes tengan acceso a medios
electrónicos enviar
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