lunes, 22 de febrero de 2021

 

SEMANA 4 (DEL 22 AL 26 DE FEBRERO)

RETO DEL LUNES 

Para comenzar vamos en familia a leer y aprender la siguiente canción de un lindo muñeco llamado pin pón:

Pin Pon es un muñeco muy guapo y de cartón
Se lava las manitas con agua y con jabón
Pin Pon es un muñeco muy guapo y de cartón
Se lava las manitas con agua y con jabón

Se desenreda el pelo con peine de marfil
Y aunque se de estirones, no llora ni hace así

Se desenreda el pelo con peine de marfil
Y aunque se de estirones, no llora ni hace así

Pin Pon, dame la mano con un fuerte apretón
Que quiero ser tu amigo, Pin Pon, Pin Pon, Pin Pon
Pin Pon, dame la mano con un fuerte apretón
Que quiero ser tu amigo, Pin Pon, Pin Pon, Pin Pon.

Después de haber disfrutado dicha canción realizas un conversatorio acerca de las siguientes preguntas: ¿Cómo aseamos el cuerpo? ¿Por qué se debe asear? ¿Con que implementos se asea el cuerpo? ¿Qué haces cuando te levantas? ¿Qué haces antes de acostarte? ¿Te cepillas los dientes y cuántas veces? ¿Por qué se debe cepillar los dientes? Ahora para que conozcas un poco más sobre el aseo del cuerpo escucharás de tu familia la lectura de un cuento sobre la higiene personal que te enseña cómo mantenerlo limpio y con salud:

 Carlita era un bebé realmente tierno, como lo son todos los niños a su edad. Pero tenía un pequeño defecto: Detestaba la hora del baño. Para ella era el peor castigo que le podían dar. Todo lo demás lo recibía sin quejarse, pero bastaba con que se mencionara la bañera, para que cambiara totalmente. La mamá había tratado de muchas maneras de quitarle esa mala costumbre. Le decía que era necesario para que esté limpia, evita enfermedades, que era una práctica de buena higiene y que así las niñas se veían más sanas y lindas.

Al final, con el dolor de su corazón, la introducía a la fuerza a la tina y cuando le tocaba el turno a su cabeza, Carlita gritaba pidiendo que no se la moje, y lo mismo con todas las partes del cuerpo. Un día, la mamá de Carlita compro dos patitos de juguete y los dejó en la sala. Uno era blanco y el otro no se sabía de qué color era, por lo sucio que estaba. Cuando Carlita pasó con su muñeca a la sala y vio los dos patitos, lo primero que hizo fue coger el blanco y llevárselo corriendo a su cuarto de juguetes. En el camino, su mamá le preguntó: "¿Dime Carlita, por qué elegiste ese patito?" A lo que Carlita le respondió que el otro estaba muy sucio. "Lo vez hijita; lo que sucede es que ese se baña y el otro no. Lo mismo pasa con las personas; si no se bañan ni demuestran limpieza, los demás las rechazan. Carlita se llevó la mano a la boca y jugando con los labios dijo: "Ah! ¡Entonces siempre me bañaré!". Y desde entonces fue una niña aseada, pues entendió que su mamá quería lo mejor para ella. Fin

Después de haber disfrutado y aprendido del cuento, realizarás la siguiente actividad donde coloreas y unes con una línea los implementos de aseo e higiene que utiliza el niño de la imagen. Envía evidencia.

Para finalizar y ya que estamos aprendiendo de higiene, retomando sobre lo que has escuchado y visto del Covid vas a prevenir y practicar los protocolos de bioseguridad que a continuación vas a ver en imagen, para el cuidado de la salud propia y la de los demás. Comparte con el grupo y profesora cuales de estos cuidados y prevenciones has tenido dentro y fuera de casa (audio, vídeo o foto).

RETO DEL MARTES:

Continuamos con el aprendizaje de los hábitos de higiene para comenzar vas a mirar la siguiente imagen de la canción “Mi cepillo pillo” y con la ayuda de tus padres leerás, escucharás y aprenderás.

¡Te ha gustado la canción!, En familia realiza un conversatorio sobre ¿Qué otros elementos se utilizan para tener unos dientes limpios y sanos? ¿Cómo hay que cepillarse los dientes? ¿Por qué y para qué hay que hacerlo? ¿Cuántas veces por día? ¿Cada cuánto se cambia el cepillo? ¿Por qué?  ¿Qué alimentos son perjudiciales para los dientes? Luego, vas a jugar a ser un “adivino” escucha la lectura de las siguientes adivinanzas y las respondes:

“¿Muchos soldaditos todos muy blanquitos, trabajan juntitos que son?”, “¿tengo pasta y no soy rica, uso cepillo y no peino, limpio y no soy fregona, viajo siempre al abriguito y vivo dentro de un tubito ¿Quién soy? Envía las respuestas a tu profe.

Ahora se preparan en un lugar cómodo para escuchar la lectura del cuento “Del ratón Pérez” de la vos melodiosa de tus padres, ponte atento y con los oídos abiertos:

Pepito Pérez era un pequeño ratoncito de ciudad. Vivía con su familia en un agujerito de la pared de un edificio. El agujero no era muy grande, pero era muy cómodo, y allí no les faltaba la comida. Vivían junto a una panadería, por las noches él y su padre iban a coger harina y todo lo que encontraban para comer. Un día Pepito escuchó un gran alboroto en el piso de arriba. Y como ratón curioso que era trepó y trepó por las cañerías hasta llegar a la primera planta. Allí vio un montón de aparatos, sillones, flores, cuadros..., parecía que alguien se iba a instalar allí.

Al día siguiente Pepito volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. En el piso de arriba habían puesto una clínica dental. A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor José M.ª. Miraba y aprendía, volvía a mirar y apuntaba todo lo que podía en una pequeña libreta de cartón. Después practicaba con su familia lo que sabía. A su madre le limpió muy bien los dientes, a su hermanita le curó un dolor de muelas con un poquito de medicina... Y así fue como el ratoncito Pérez se fue haciendo famoso. Venían ratones de todas partes para que los curara. Ratones de campo con una bolsita llena de comida para él, ratones de ciudad con sombrero y bastón, ratones pequeños, grandes, gordos, flacos... Todos querían que el ratoncito Pérez les arreglara la boca. Pero entonces empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande. No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras, y todo lo que no podían comer desde que eran jóvenes. El ratoncito Pérez pensó y pensó cómo podía ayudar a estos ratones que confiaban en él. Y, como casi siempre que tenía una duda, subió a la clínica dental a mirar. Allí vio cómo el doctor José M.ª le ponía unos dientes estupendos a un anciano. Esos dientes no eran de personas, los hacían en una gran fábrica para los dentistas. Pero esos dientes, eran enormes y no le servían a él para nada. Entonces, cuando ya se iba a ir a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá. El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera rápido el diente fuerte y grande. El doctor se lo quitó y se lo dio de recuerdo. El ratoncito Pérez encontró la solución: 'Iré a la casa de ese niño y le compraré el diente', pensó. Lo siguió por toda la ciudad y cuando por fin llegó a la casa, se encontró con un enorme gato y no pudo entrar. El ratoncito Pérez se esperó a que todos se durmieran y entonces entró a la habitación del niño. El niño se había dormido mirando y mirando su diente, y lo había puesto debajo de su almohada. Al pobre ratoncito Pérez le costó mucho encontrar el diente, pero al fin lo encontró y le dejó al niño un bonito regalo. A la mañana siguiente el niño vio el regalo y se puso contentísimo, y se lo contó a todos sus amigos del colegio. Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Pérez los recoge y le deja a cambio un bonito regalo. Y colorín Colorado este cuento se ha acabado. 

Seguidamente realiza en famili¿Quién era Pepito Pérez y adonde vivía?, ¿Cómo el ratoncito Pérez se volvió famoso?,¿Qué hacía el ratoncito Pérez mientras los niños se dormían?, ¿Qué hacía el ratoncito Pérez con los dientes que llevaba de los niños?a un conversatorio, alrededor de unas preguntas y representa a través de un dibujo lo que más te gustó de la historia (comparte tu evidencia). 

También, en casa y con la ayuda de tu familia juegas al ratón Pérez, vas a realizar unas orejas de ratón con material reciclable y con maquillaje te pintarás unos bigotes de ratón. Después, vas colorear y escribir de muestra (con ayuda de un adulto) el número (1, 2, 3, 4) en el círculo según el orden de lo que hace el niño como lo muestra la imagen.

RETO DEL MIERCOLES:

En este nuevo día volveremos a retomar el tema del covid, un virus que ha llevado a la gente a tener que cambiar estilos de vida y experimentar emociones de tristeza, de miedo, de angustia y es por esto que a través del siguiente juego “Tingo Tango” vamos a tener un momento en familia donde se expresarán las diferentes emociones que han experimentado durante este tiempo, realizando un conversatorio. 
Instrucciones del juego, las y los participantes se ubican en un círculo de tal manera que se sientan más cerca. Seleccionamos un objeto pequeño que podamos contener con nuestras manos (una piedra, trozo de madera, un esfero...), se entrega a alguien del grupo, Esta persona empezará a pasar el objeto a otra de la derecha o la izquierda. Todos y todas debemos seguir pasando el objeto de mano en mano, rápidamente y en el mismo sentido. Le pedimos a alguien que salga del círculo y que, sin mirar por dónde va el objeto, empiece a decir “tingo, tingo, tingo” de manera repetida. Mientras tanto, el objeto debe estar pasando rápidamente de mano en mano. La persona que dice “tingo” decide en cualquier momento y de repente decir: “tango”. En ese momento se detiene la circulación del objeto y quien quede con este en su mano debe decir rápidamente una definición del concepto que se escogió en este caso alguna emoción que haya sentido durante este tiempo. Con ayuda de tus padres has la lista de las emociones que identificaste y dibújalas en una hoja del cuaderno.

Seguidamente se disponen en un lugar cómodo para escuchar un hermoso cuento “El monstruo de colores de Anna Llenas” (de la narración de sus padres), esta, nos habla de seis emociones principales que experimentan los niños en cualquier momento de su vida y de cómo identificarlas y manejarlas.
¿Quieres saber qué le pasa a este monstruo tan entrañable? Pues resulta que hoy se ha levantado algo extraño, confundido, agobiado... y el pobre no sabe qué le pasa. 
Por suerte nosotros podemos ayudarlo, guiados de la risueña niña del libro: "Te has hecho un lío de emociones, y todas mezcladas no funcionan bien"..."Si quieres, te ayudo a poner orden".
A partir de aquí, el monstruo, con la ayuda de la niña, empezará a poner orden y a clasificar sus emociones. 
Identificando cada emoción con un color, encontraremos una descripción de cada una de ellas.  Así, la primera será la alegría, identificada con el color amarillo. La alegría es contagiosa, te hace reír, saltar, bailar, jugar... cuando estás alegre quieres compartir ese sentimiento con los demás.
Luego viene la tristeza, azul "como el mar". Hace que te acurruques, quieras estar solo, sin ganas de hacer nada. Ahora será el turno de la rabia, que identificaremos con el rojo, pues es feroz como el fuego te sientes enfadado, se ha cometido una injusticia y quieres descargar la rabia en los otros. Seguirá el miedo, de color negro. "Cuando tienes miedo te vuelves pequeño y poca cosa...y crees que no podrás hacer el que se te pide".
Y acabaremos con la calma, verde "como los árboles". "Cuando estás en calma respiras despacio y profundamente. Lo sientes en paz".
Ahora ya tenemos todas nuestras emociones clasificadas, cada una tiene un color diferente y su lugar, así funcionan mucho mejor.
Pero, un momento, esto no se ha acabado, parece que nuestro monstruo tiene una emoción nueva. "¿Y, ahora...se puede saber qué te pasa?". El monstruo se había colocado Rosado de amor. Y colorín colorado este cuento se acabado y zapatico roto mañana te cuento otro.

Después de escuchar la historia, conversa en familia sobre las siguientes preguntas: ¿De qué colores se puso el monstruo con sus emociones? ¿Cuáles emociones escuchaste que nombro el cuento? ¿Puedes también hacer un poco de mímica y representar las diferentes emociones? Realiza una máscara del monstruo de colores y jugar al monstruo. Comparte la foto de tu mascara con tu profe.
Al acabar el cuento, puedes animar al niño o niña a hacer un dibujo de su propio monstruo de colores y a pintarlo según cómo se sienta en aquel momento o también lo puedes construir con plastilina. Comparte tu monstruo con la profe. De acuerdo a la siguiente imagen vas a realizar lo que piensa el monstruo(evidencias.

Para las familias que cuentan con conexión a internet pueden ver y escuchar el cuento en el siguiente enlace https://www.youtube.com/watch?v=roWCdFxkEos

RETO DEL JUEVES:

Con la ayuda de tu familia vas a contar los ratones, coloréalos y escucha la canción “los veinte ratones”, irás realizando las acciones que va sugiriendo exagerando los movimientos:

Y arriba y abajo, por los callejones pasa una ratica con veinte ratones
Unos sin orejas y otros orejones,
Unos sin barriga y otros barrigones
Unos sin zapatos y otros zapatones
Uno sin ombligo y otros ombligones.

Y arriba y abajo, por los callejones pasa una ratica con veinte ratones
Uno sin cachetes y otros cachetones
Unos sin bigotes y otros bigotones
Unos sin chaleco y otros chalecones
Unos sin sombrero y otros sombrerones.

Y arriba y abajo, por los callejones pasa una ratica con veinte ratones
Unos sin rodillas y otros rodillones
  Unos sin costillas y otros constillones

 Unos sin narices y otros narizones
 Unos sin orejas y otros orejones.

     Y arriba y abajo, por los callejones pasa una ratica con veinte ratones
      Y arriba y abajo, por los callejones pasa una ratica con veinte ratones.

Con las orejas hechas el día martes del cuento del ratón Pérez, vas a ir realizando una ronda con tu familia, se maquillan de ratones con bigotes, hacen sombrerones de papel periódico y dramatizan la historia. Comparte el vídeo de la actividad lúdica con tu profesora. Los que tengan la facilidad en sus hogares del internet y computador o en el móvil pueden escuchar la canción los veinte ratones con el siguiente enlace https://maguare.gov.co/veinte-ratones/

Después de haber escuchado y aprendido esta canción vas a pensar qué partes de tu cuerpo están arriba y que partes están abajo. Luego busca en revistas imágenes del cuerpo, recórtalas con la supervisión de un adulto y pégalas en una hoja ubicándolas respectivamente donde corresponden (arriba o abajo). Comparte la evidencia de tu creación. 

Seguidamente vas a colorear el ratón que está arriba de la silla.  En la siguiente imagen colorea el niño que está arriba del (sube y baja) de color azul, la niña que está arriba del (deslizadero) de color amarillo, el gato que está arriba del árbol de color rojo, y el mico que está abajo de la escalera de color amarillo. Envía foto de tu actividad.


RETO DEL VIERNES:

Para continuar con el tema de las emociones, en casa puedes realizar círculos de cartulina grandes, dibujar ojos y boca con las diferentes expresiones de emociones, colocándoles una paleta de madera para jugar a las emociones diciendo a tus padres a través de esa cara como estuvo tu día o como te sentido en ese día. Comparte tus caras con la profe, pueden servir para usarlas en las clases virtuales.

En tu cuaderno o en una hoja puedes recortar de revistas diferentes caras con variadas emociones y con la ayuda de tu familia les colocas el nombre. Envía la evidencia de la actividad.

En casa puedes jugar a construir montañas de juguetes, ubicando los que están arriba y los que están abajo, puedes utilizar también otros materiales. Tómale la foto a tu montaña.

Si tienes la facilidad de tener conectividad (internet, computador, móvil) a través del siguiente enlace puedes ver y escuchar el cuento “El doctor muelitas y el reino de los dientes”

https://www.youtube.com/watch?v=PhxE7wzMbcg

También, practica en casa estas recomendaciones para tener salud bucal.









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